sábado, 13 de junio de 2009

"Sin demoras"

Kazimir Malevich



Demorar era su especialidad. “No hagas hoy lo que se puede hacer mañana” su lema preferido. No salía ahora si pensaba que quizás saldría mañana. Que prisa hay, todavía falta para llegar al límite. Esto, aquello y lo otro puede esperar. Dominaba el arte de dejar todo para después, incluso el vivir, sólo lo comprendió cuando no pudo retrasar su momento final.


6 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Si, a la muerte no se le puede hacer esperar.
Mira, ahí no le funcionó.

Saludos.

eva- lazarzamora dijo...

Pues que espere, que no hay ninguna prisa. Y tù no te muevas y hazte el sordo. Ni caso. Si llama, dile que no estàs e intenta demorarte una vez màs.
Quédate!!! uy esto ya lo dije en un post anterior.

Besos y pasa un buen fin de semana corazôn.

ZAYADITH HERNÁNDEZ dijo...

No tenemos tiempo que perder...la vida es demasíado corta para no vivirla intensamente y la muerte nunca espera, siempre está ahí esperando a que decidamos llamarla o aceptarla...no tenemos más!
Besitos.
(sabes? he estado tratando de enlazarte pero no puedo porque cuando pongo seguir y el nombre de tu blog no me apareces, por eso he demorado ver tanto esta entrada, lo siento, si puedes por favor, dime cómo hacerlo, me gusta tu blog y me siento identificada con muchisimas cosas y ahora me sales con este post...pareces brujo! ;) )

Sinuosa dijo...

Bueno, no sé que decirte... En realidad, ¿para qué acelerarse?
¿Para qué escribir hoy ese latoso expediente?, mejor vaguear hoy y hacerlo mañana. Y si la muerte llega mañana, pues eso que ha disfrutado, ¿no?
Jo.

eva-la-zarzamora dijo...

Gracias por tu presencia, siempre. Te leeré a escondidas.. y de puntillas. A ti, sî.
Besos mi angel.
De paso te dejo mi nuevo enlace.. je, je. Por ti, volveré.

Taba-re dijo...

¿Cómo hacemos para saber, que el ritmo de la vida, ha de ser el que creemos?

Cada uno tiene su ritmo, para todo, y cada uno ha de medir su propio tiempo, al fin y al cabo cada uno es dueño de su propia vida y también de su propia muerte, sólo que ésta última vendrá sin demora.

Un abrazo.